Países Bajos


Países Bajos
Los Países Bajos es la parte europea del Reino de los Países Bajos (en neerlandés, Koninkrijk der Nederlanden), es un país europeo, que forma parte de la Unión Europea (UE). Limita con el Mar del Norte, Alemania y Bélgica. A menudo y de manera no oficial, este país suele ser llamado según el nombre de su región más importante: Holanda.

* * *

(Koninkrijk der Nederlanden)
► Estado de Europa Occidental. Limita con Alemania, Bélgica y el mar del Norte. Su superficie es de 41 863 km2 con un total de 15 892 300 h. La capital es Amsterdam y la capital legislativa, La Haya. La moneda y el idioma oficiales son, respectivamente, el euro y el neerlandés. Las religiones mayoritarias son el catolicismo y el protestantismo. Ocupan una zona de tierras bajas y llanas, que forman parte de la gran llanura noreuropea. En el interior del país se extienden las tierras más elevadas, las tierras altas, con poco más de 100 m de altitud media y una máxima elevación en el S de tan sólo 321 m. La parte O es la de las tierras bajas, con una altitud media de 5 m y una gran parte bajo el nivel del mar. Se distinguen diversas unidades paisajísticas: las vastas extensiones arenosas del S y el E interiores, la meseta calcárea de Limburgo, en el SE, los terrenos aluviales de las regiones litorales del centro y S, y de los territorios ganados al mar en el NE, los suelos de turberas, muy frecuentes sobre todo en las regiones del N, y el largo cordón de dunas litorales que constituyen barreras naturales de entre 30 y 50 m de altura, protegiendo el litoral de mareas e inundaciones, y que se prolongan formando las islas Frisias Occidentales. El aspecto más característico del medio físico del país lo constituye la gran superficie que se extiende por debajo del nivel del mar, y que a lo largo de los siglos ha ido siendo recuperada por la población con los típicos pólders que hoy dominan el paisaje, los canales con sus también característicos molinos y, más modernamente, con grandes diques, como el que cierra la mayor extensión territorial ganada al mar: el lago artificial en Ijsselmeer o antiguo mar de Zuiderzee. El clima es atlántico, con lluvias persistentes pero no muy elevadas. Los inviernos son fríos y húmedos, mientras que los veranos son suaves. Predomina un tipo de formación vegetal degradada, la landa, constituida por densos matorrales, así como las marismas y turberas. En el S del país desembocan tres grandes ríos europeos, el Escalda, el Mosa y el Rin, que discurren por el país. Durante siglos, los brazos fluviales han sido desviados, canalizados y drenados, formándose una muy densa red de canales entre ellos y todo tipo de estructuras, en previsión de crecidas de los ríos o de penetración del mar durante tempestades y mareas. De todas estas acciones de regulación destaca el llamado Plan Delta, un plan de realización de diques de unión entre islas para cerrar varios brazos de mar, concebido tras unas catastróficas inundaciones en 1953 y llevado a cabo entre 1955 y 1979. La red de comunicaciones fluviales (ríos y canales), con 4 380 km de vías navegables, hacen de su transporte fluvial el más importante de Europa. En el N, destaca el río Vecht que desemboca en el Ijsselmeer. La composición étnica de la población es predominantemente germánica, siendo su lengua mayoritaria el neerlandés. Únicamente en el N se habla el frisón. Un 3,5% de la población es inmigrada, la mayoría de ellos surinameses o de antiguas colonias de los Países Bajos. Existen también importantes contingentes de turcos, marroquíes, belgas, etc. Ostenta la más alta densidad de población de Europa y una de las más altas del mundo: 354 h/km2. La distribución de la población sobre el territorio es notablemente desigual, con una enorme concentración en el O (provincias de Holanda y Utrecht) y densidades mucho más bajas en las provincias del N (Frisia, Groningen y Drenthe). Esta altísima concentración configura en el centro-O del país una megalópolis de casi 4 000 000 habitantes, el llamado Randstad Holland, compuesta por Dordrecht, Rotterdam, Delft, La Haya, Leiden, Haarlem, Amsterdam, Hilversum y Utrecht. La economía está orientada al exterior, y está muy terciarizada. Posee 2 228 km de vías férreas, 115 000 km de carretera y 4 380 km de ríos o canales navegables, y enormes zonas portuarias. Las principales industrias son la química, textil, electromecánica, alimentaria, papelera, petroquímica, metalúrgica y naval, estas tres últimas concentradas en la región de Rotterdam. Produce y exporta flores, forrajes, legumbres, hortalizas, verduras y patatas. Cría aves de corral y ganado porcino y bovino (vaca frisona), del que se obtienen productos lácteos, siendo el primer exportador mundial de quesos. La pesca y la acuicultura de marisco son considerables. Es el primer productor europeo y cuarto mundial de gas natural.
HISTORIA Antes de la romanización, el territorio estaba poblado, en su parte meridional, por celtas y bátavos, y el resto por frisones. Fue ocupado en tiempos del emperador Augusto por los romanos, que la convirtieron en una provincia imperial con el nombre de Galia Belga (15 a C). En el año 481, el rey franco Clovis inició la definitiva conquista de Galia. En el s. VII el reino de los francos se dividió en dos, marcando la línea de separación entre dos grupos dialectales: románico en occidente (Austrasia), que quedó después vinculada al reino de Francia, y germánico en oriente (Neustria), unida al Sacro Imperio Romano Germánico (Tratado de Verdún del año 834). La política de neutralidad y la estrategia de alianzas matrimoniales afianzaron la ideología monárquica en el siglo XIV. Flandes, gracias a su poder económico, fue el núcleo de resistencia de los Valois borgoñones contra la expansiva monarquía francesa; después, el duque de Borgoña creó un Gran Consejo Ducal, que asumía la representación de todos sus Estados. Las alianzas matrimoniales culminaron en la unión con la dinastía de los Habsburgo. Carlos V, que en el s. XV unificó en su persona las líneas española y alemana de los Habsburgo, inició la dominación hispánica de los Países Bajos. Tanto fue el empeño de Carlos V y de su hijo Felipe II en imponer un estado «moderno», centralista y absolutista, que provocó una reacción en forma de sublevación antiespañola. La defensa a ultranza del Papado contra los calvinistas había degenerado en una represión brutal guiada por la Inquisición. En 1566, los calvinistas desataron su furia iconoclasta, provocando altercados públicos. Todos los partidarios del orden establecido se alinearon con los católicos, mientras que aquellos que tenían reivindicaciones pendientes se sumaron a la campaña protestante exigiendo libertad de culto. Felipe II optó por responder con la represión más brutal, encargada al duque de Alba. De tal manera se excedieron, que los disturbios iniciales desembocaron en una auténtica sublevación, dirigida por la Asamblea de Estados de Dordrecht, organización dirigida por Guillermo de Orange. La monarquía tuvo que replegarse e iniciar una política conciliadora, sustituyendo al duque de Alba por don Luis de Requesens. No obstante, se emprendió la tarea de separar las provincias del S, consideradas más fáciles de controlar, dada su menor cohesión interna, de las del N. Los territorios del N, que corresponden a la actual Holanda, configurados como la Unión de Utrecht, se proclamaron como República de las Provincias Unidas y pudieron mantener su desafío a Felipe II gracias a la complacencia de Francia y Alemania. En 1648 consiguieron, mediante el Tratado de Westfalia, el pleno reconocimiento de su independencia, que se mantuvo hasta la Revolución Francesa, tras la cual los Países Bajos se convirtieron en un estado satélite de la Francia revolucionaria (República de Batavia), con la complacencia de los jacobinos locales. Napoleón creó para su hermano Luis el Reino de Holanda, que incluía Holanda, Bélgica y Luxemburgo. Derrotado Bonaparte, el Congreso de Viena puso al frente del ahora Reino de los Países Bajos a Guillermo V de Orange, pero éste no pudo mantenerlo unido y, en 1830, debió reconocer la independencia de Bélgica y Luxemburgo. A lo largo de la primera mitad del s. XX, los Países Bajos mantuvieron su política exterior de neutralismo. Así, durante la Primera Guerra Mundial, el país prestó ayuda humanitaria a la invadida Bélgica, y una vez finalizado el conflicto dio asilo al kaiser alemán y permitió la retirada de su ejército a través de su territorio. Durante la Segunda Guerra Mundial, a pesar de su neutralidad, fue ocupada por el ejército alemán y sufrió un brutal genocidio de su población judía. La guerra provocó también la pérdida de la mayoría de sus colonias. Aún en pleno conflicto, en 1944, los gobiernos en el exilio de Holanda, Bélgica y Luxemburgo fundaron la unión aduanera del Benelux, que posteriormente fue un modelo para la creación de la UE, de la que fueron también socios fundadores. El ingreso en la OTAN supuso el abandono de la política de neutralidad, por lo que ellos denominan política pacifista activa y de cooperación al desarrollo. En la actualidad, los Países Bajos son una monarquía hereditaria (en 1980 la reina Beatriz sucedió a su madre, Juliana), cuyo poder ejecutivo lo ejerce el Consejo de Ministros, encabezado por el primer ministro, quien responde ante el Legislativo, o Estados Generales, formado por la Primera Cámara o Senado y una Segunda Cámara. En 1989 pasó a gobernar una coalición de democristianos y laboristas presidida por Ruud Lubbers, quien encabezó el gobierno durante tres mandatos, hasta 1994, en que fue sustituido por el socialdemócrata Wim Kok. A principios de 1995 Holanda se vio sometida a fuertes temporales que produjeron inundaciones catastróficas que pusieron a prueba el sistema de diques. Los comicios de 1998 confirmaron en el poder al laborista Kok. En 2002 el democristiano Jan Peter Balkenende formó un gobierno de coalición con la extrema derecha (que había obtenido un buen resultado en las elecciones tras el asesinato de su líder, Pim Fortuyn) y los liberales. En enero de 2003 los democristianos vencieron en las elecciones anticipadas. En mayo, J. P. Balkenende formó un nuevo gobierno con los liberales. En 2005 los holandeses se pronunciaron en referéndeum mayoritariamente en contra de la ratificación de la constitución europea.
BELLAS ARTES Los primeros escritos en holandés datan de la Alta Edad Media, y pertenecían al ámbito religioso y místico (monjes Hadewijch, Thomas Kempis). En el s. XIV se extendió la realización de poesía caballeresca. El dramaturgo y poeta católico J. V. Vonden, del s. XVII, es considerado el más notable autor, seguido por Hooft, Bredero y Huygens. En el s. XIX brilló la poesía de Bilderdijk, la prosa de Beets, el romanticismo de Potgieter, la novela de L. Couperus y la sátira de «Multatuli». En los primeros años del siglo XX dominó la creación poética. En la década de 1930 los mejores escritores holandeses estuvieron vinculados a la revista Forum. A partir de 1945 la narrativa devino pesimista, y la poesía se ramificó en la experimentación o búsqueda de la realidad, y el lenguaje cotidiano. En cuanto al arte, eran característicos, en el románico, el uso del ladrillo y la construcción de dos torres en la fachada y la escasa decoración. La sobriedad y simplificación de formas configuraron el gótico holandés o Vermevlen. La arquitectura civil se centró en palacios municipales de ladrillos, torres y puertas de las ciudades y construcciones militares. En la escultura de la Baja Edad Media destacó la Escuela de Taller en madera de Utrecht. En pintura, el gótico produjo figuras estilizadas, siendo las de mayor calidad las de la escuela de Haarlem. A partir del s. XVI la pintura adquirió un desarrollo extraordinario, con grandes maestros, especialmente en el período barroco, en el que resaltaron Rembrandt, Vermeer y F. Hals. En el s. XIX, sobresale el impresionista Van Gogh. Ya en el s. XX se fundó el Stijlgroep, gracias al cual se impulsó el arte abstracto. En arquitectura predomina la búsqueda del racionalismo, pregonada por Le Corbusier y la Baulous y arraigada en el Grupo de los Arquitectónicos holandés. En las décadas recientes se busca la colaboración entre todas las artes plásticas para conformar el espacio que rodea al hombre y mejorar la calidad de vida. Para ello se han creado lugares experimentales como la ciudad de Zoetermeer, donde artistas, arquitectos, sociólogos, etc. ensayan proyectos de habitáculos. Por lo que respecta a la música, destacó, en los ss. XV y XVI, la escuela neerlandesa, con músicos como P. de la Rue o Isaak. En la primera mitad del s. XVI, surgieron las grandes personalidades de la escuela: Willant, Gombert, Créquillon, etc. En el s. XVII, las ciudades meridionales desarrollaron centros musicales propios, mientras las septentrionales seguían influencias inglesas, francesas e italianas. En 1680 se estrenó en Amsterdam Le fatiche (Zianis), primera ópera neerlandesa. Ya a finales del s. XIX y principios del s. XX, la llegada de la música romántica y contemporánea coincidió con la fundación de conservatorios, escuelas de música, etc., como la Orquesta del Concertgebow, la Orquesta Residencia de La Haya y la Orquesta Filarmónica de Rotterdam. En el terreno del jazz y la música improvisada destacan los conjuntos de W. Brenker y de M. Mengelberg. La industria del cine tomó importancia tras la Segunda Guerra Mundial, con la Fundación del Fondo de Producción de Películas Holandesa y la Academia Holandesa de Cine, y gracias también al apoyo de la Asociación Holandesa de Cines. El cine neerlandés ha conseguido el Oscar a la mejor película extranjera con las películas De Aaslag (F. Rademakees, 1986), Antonia (M. Gorris, 1995) y Karakter (M. Van Diem, 1997).

* * *

ofic. Reino de los Países Bajos llamado Holanda

País de Europa noroccidental.

Superficie: 41.526 km2 (16.033 mi2). Población (est. 2002): 16.142.000 hab. Capital: Amsterdam; sede de gobierno: La Haya. La mayoría de la población es neelandesa. Idiomas: neerlandés (u holandés, oficial) e inglés. Religiones: catolicismo y protestantismo. Moneda: euro. En las regiones meridional y oriental de los Países Bajos hay principalmente llanuras y unas pocas colinas altas. La parte septentrional y occidental es más baja, con pólderes en el Zuiderzee y en el delta que comparten los ríos Rin, Mosa y Escalda. Las zonas costeras se encuentran casi completamente bajo el nivel del mar y están protegidas por dunas y diques artificiales. Aunque el país está densamente poblado, registra una baja tasa de natalidad. Tiene una economía de mercado desarrollada que depende en gran medida de los servicios financieros, las industrias liviana y pesada y el comercio. Los Países Bajos son una monarquía constitucional con un parlamento bicameral; el jefe de Estado es el monarca y el jefe de Gobierno, el primer ministro. Tribus celtas y germánicas habitaban la región en tiempos de la conquista romana. Durante el imperio romano florecieron el comercio y la industria, pero a mediados del s. III AD el poder de Roma se había debilitado a causa de las incursiones de tribus germánicas y de la usurpación de tierras por el mar. Una invasión germánica (406–407) terminó con el control romano. La dinastía merovingia sucedió a los romanos, pero en el s. VII la reemplazó la dinastía carolingia, que convirtió a la región al cristianismo. Tras la muerte de Carlomagno, en 814, la zona empezó a ser atacada en forma creciente por los vikingos. Después pasó a formar parte del reino medieval de Lotaringia (ver Lorena), que evadió su incorporación al Sacro Imperio romano entregando poderes seculares a sus obispos y abades, lo cual condujo al establecimiento de una iglesia imperial. En los s. XII–XIV, grandes extensiones de tierra de la llanura turbera de Holanda-Utrecht se acondicionaron para la agricultura y se emprendió una extensa construcción de diques. Flandes se desarrolló como centro textil. Los Países Bajos pasaron a manos de los duques de Borgoña en el s. XIV. A principios del s. XVI, quedaron bajo el control de la dinastía Habsburgo, de origen español. Los adelantos alcanzados por los holandeses en el campo de la pesca, la construcción naviera y la producción de cerveza sentaron las bases de la extraordinaria prosperidad gozada por Holanda en el s. XVII. En términos culturales, ésta fue la era de Jan van Eyck, Tomás de Kempis y Erasmo de Rotterdam. Las doctrinas anabaptista y el calvinismo capturaron a numerosos seguidores. En 1581, las siete provincias septentrionales, dirigidas por los calvinistas, proclamaron su independencia de España, y en 1648, después de la guerra de los Treinta Años, los españoles reconocieron la independencia de Holanda. El s. XVII fue la edad de oro de la cultura holandesa. Baruch Spinoza y René Descartes disfrutaron de la libertad intelectual del país, y Rembrandt van Rijn y Jan Vermeer pintaron sus obras maestras. La Compañía Holandesa de las Indias Orientales se afianzó las colonias asiáticas y el estándar de vida del país se elevó notablemente. El poder marítimo holandés decayó en el s. XVIII. Los franceses conquistaron la región durante las guerras revolucionarias francesas y Napoleón I la conquistó en el reino de Holanda (1806). Los Países Bajos se mantuvieron neutrales durante la primera guerra mundial y se declararon neutrales durante la segunda guerra mundial, pero fueron ocupados por Alemania. Después de la guerra el país perdió las Indias Holandesas (Indonesia a partir de 1949) y Nueva Guinea Occidental (en 1962; actual Irian Jaya). Se integró a la OTAN en 1949, fue miembro fundador de la Comunidad Económica Europea (más tarde Comunidad Europea), y en la actualidad pertenece a la Unión Europea. A comienzos del s. XXI, los Países Bajos gozaron de una poderosa economía mixta, fuertemente regulada, pero enfrentaron los desafíos sociales y económicos de la inmigración.

Los molinos de viento caracterizan el paisaje de los Países Bajos, en Europa noroccidental.
Archivo Edit. Santiago

Enciclopedia Universal. 2012.

Mira otros diccionarios:


Compartir el artículo y extractos

Link directo
Do a right-click on the link above
and select “Copy Link”

We are using cookies for the best presentation of our site. Continuing to use this site, you agree with this.